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martes, 22 de julio de 2014

El Efecto Batgirl


Nadie la vió venir.

Como una digna representante de Ciudad Gótica, la batinoticia explotó en los medios (http://io9.com/batgirls-new-uniform-may-be-the-best-damn-superheroine) y a esta altura seguro la conocen mejor que yo: después de numerosos cambios editoriales, series canceladas, después de decenas de revistas apiladas sin norte y paridas como una verdadera fotocopia creativa, DC Comics -referente absoluto de superhéroes y mallas- decidió por fin innovar de verdad en una de sus revistas, cambiando radicalmente el concepto alrededor de Barbara Gordon -Batgirl- y su colección.

Algo normal, pensarán, una decisión de marketing inteligente que como fanáticos, hemos visto repetirse de forma constante en los looks de otras supermujeres y hombres. Pero esta vez, ese algo fue diferente y se le devolvió a DC como un batarang enardecido de optimismo; en cosa de horas, cientos de artistas, escritores y fanáticos comenzaron a responder animados con el cambio, celebrándolo en dibujos originales, fanfictions de toda extensión y múltiples respuestas en las redes sociales, un repentino interés que no había pasado desde hace años con otros relanzamientos de sus íconos, como el mismo Batman o Superman.

"¡El millonario debut de Batgirl!" enfrentaría a Bárbara con un villano de peso como.. eh... la Polilla Asesina.

¿Cuál es la razón de tanto revuelo? Si volvemos las páginas hacia atrás, la hija del Comisionado nacía en 1967 -en el centro de la Silver Age- como una respuesta femenina al Robin que era Dick Grayson. Diseñada especialmente por el maestro Carmine Infantino, Barbara Gordon era la reinvención de la Batichica original  (Betty Kane, 1961), la alegre compañera de Batwoman que fue eliminada de continuidad porque nunca adquirió suficiente personalidad. Podemos ser más honestos aún, y que reconocer que esta nueva personificación, más adecuada a la época y relacionada sanguíneamente con Jim Gordon, tampoco tenía mayor influencia en las tramas de las historietas; lo que esta Batichica representaba era una sidekick luminosa y juvenil, que calzaba de forma perfecta en los planes de adaptaciones televisivas que DC ya tenía en la mira.

La pelirroja hubiera preferido a los Testigo de Jehová.


Pero Barbara tenía ese no sé qué de los grandes personajes e incluso en sus atribuciones como relleno, llamaba la atención. Sobrevivió años de crisis infinitas, villanos de tercera y cuarta clase, para finalmente acostumbrarse a estar en el ojo de la polémica, desde que el mago conocido como Alan Moore la dejó paralítica (y más de alguno afirma que la violó) en la inolvidable "The Killing Joke" (1988). Como en los naipes, el Joker trastocó la carrera y función de Batichica una vez más, y cuando todos pensaron que sería un retiro definitivo, su relevancia en el Universo DC se volvió más importante que nunca.

La mujer más brillante del Universo DC. Cuanto te extrañamos, Oráculo.
A pesar de su discapacidad a cuestas, Gordon se reafirmó a si misma tomando la identidad de Oráculo (1989), la más experta aliada computacional, encargada de comunicaciones y tecnología de la Justice League y la Batcave durante años. Las felicitaciones no tardaron en llegar para la editorial, capaz de relanzarla como un ejemplo de diversidad entre tantos músculos y poderes, reivindicando así el valor de los lisiados en una realidad llena de amenazas inimaginables. Oráculo se convirtió en un ícono, sin mediar escotes ni posiciones sugerentes, capaz de aparecer en cualquier colección generando interés y respeto. Mientras tanto, las botas de Batgirl recaerían en dos nuevas chicas: Cassandra Caín (1999) -la hija de Lady Shiva- y de Stephanie Brown (2009) -antes Robin, antes Spoiler, hija del Cluemaster- que contaban también con una gran transfondo y personalidad, demostrando una vez más que el concepto de Batgirl era mucho más que un simple ejercicio de género.

Batgirls night out: Gordon, Cain y Brown vigilan las calles de Gotham.

Pero volvamos a la Bárbara de la época moderna: una mujer de mediana edad, con un pasado de heroína adolescente, capaz de sobreponerse y aceptar la peor de las caídas sin perder el norte de sus convicciones: ayudar a los demás. Conocidas son las miles de cartas de lectores como agradecimiento a la editorial, por el positivo mensaje de liderazgo que transmitía. Por más de 20 años, Oráculo se mantuvo en su silla, aún con remedios milagrosos dando vueltas. En los cómics, villanos le ofrecían la tecnología para curarla, Bruce Wayne gastaba millones en busca de un implante y Booster Gold hasta viajaba por el tiempo tratando de evitar su tragedia, pero nada servía. Era una señal de la editorial: la desgracia del personaje la había hecho más grande que su propia cura.

La atormentada versión de New 52: sangre, tripas, terror y sufrimiento. Que linda colección.

Hasta que llegó la época digital y con ella, el reinado de los New 52: el reinicio actual del Universo DC. Personajes, situaciones e incluso calzoncillos por delante de los pantalones desaparecían por siempre, en un intento de revitalizar todas las franquicias. En la continuidad actual, los héroes sólo existen desde el siglo XXI y los legados de las historias anteriores se vieron condensados en nuevos diseños y períodos temporales. Con este formateo, la editorial de Superman se atrevió a hacer lo que muchos temían: devolverle a Barbara Gordon sus piernas y con ellas su papel de Batgirl. Los fanáticos odiaron la idea, pero se resignaron al saber que Gail Simone -talentosa guionista enfocada principalmente en mejorar a los personajes femeninos- trataría su regreso con el mayor de los respetos. Esta nueva Batgirl es bastante más joven que Oráculo, y aunque también sufrió el disparo maldito del Joker, permaneció sólo tres años en silla de ruedas para después recuperarse. Simone hizo lo que pudo por mantener interesante la vida de Barbara, dotándola de un grupo de secundarios consistente con la actualidad, pero el sello editorial que le imponía DC era demasiado evidente: condenaban a la heroína a ser oscura, violenta, obligada a enfrentar absurdos asesinos seriales y cacerías humanas sin mayor explicación; como el resto del New 52, importaba más la forma que el fondo, la estética de videojuego por sobre la armonía del cómic.

Para otras editoriales como IDW, Image y últimamente Marvel, diversificar sus ofertas en cuanto a propuestas se ha vuelto apetecible, pues les permite ofrecer historietas con personalidad propia para diferentes tipos de público. Al otro lado de la vereda, DC insistía con un estilo único, exacerbado en todo sentido, dejando sólo algunas colecciones (Wonder Woman, Animal Man, The Flash) con estilos más luminosos o experimentales, pero ningún cambio de importancia. Y nuevamente, sin que nadie la viera venir, Barbara Gordon se convierte en la primera colección de peso en cambiar drásticamente su concepto: volver a las raíces del personaje original, pero agregándole todo el sabor de la realidad contemporánea.

Swag. Lo tienes o no.
Sin spandex, sin tacones. Con bolsillos de cuero, botas Doc Martens, capa plegable. Es un nuevo mundo de instagrams y vines, de selfies, de respeto y posición femenina, de minorías LGBT, de diferentes tendencias juveniles. En los lápices llenos de estilo de Babs Tarr (http://babsdraws.deviantart.com/) y los ingeniosos guiones de Cameron Stewart (http://cameron-stewart.tumblr.com/), se formula un proyecto como el que no tenía cabida en el nuevo DC, y se agradece. Se ve corazón, se ve entusiasmo, y más importante aún, la nueva Batgirl se ve moderna.

La explicación de tanto homenaje y revuelo por la noticia no es más que la celebración a un superhéroe - y una editorial- que nació a la luz de la fantasía y se encontraba deambulando en una oscuridad creativa que nunca le perteneció. Del éxito de este experimento, dependen seguramente nuevas apuestas (como Gotham Academy), que prueben una vez más que los superhéroes no están pegados en el pasado y que al contrario, siguen avanzando como lo han hecho tantas otras veces: al compás de los cambios sociales.

Barbara Gordon. Batgirl. La chica que vuelve a cambiar las reglas sin que nadie la vea venir.


A continuación, una pequeña joya: la galería del Efecto Batgirl en Chile, 
con ilustraciones de grandes artistas y fanáticos. 
No se olviden de checar sus cuentas para más de su arte.



1. María José Barros 

https://twitter.com/mjbarrosm/

2. Rodrigo Avilés





3. Marcela Ostoic



4. Daniela González 


5. Claudia Letonja 



6. Víctor Calderón 

7. Javier Fox
https://twitter.com/javier_fox



8. Dannaé Álvarez
https://twitter.com/Dannanannadraws



9.¿BONUS TRACK? Paulo Quinteros 


jueves, 11 de julio de 2013

El legado de Percy: Pepe Antártico

Ha fallecido Percy Eaglehurst Ramos, otro de los historietistas insignes de Chile, llevándose el legado del más querido de los caraduras: Pepe Antártico. A sus 92 años, el artista seguía trabajando en el Diario LA Cuarta, y hasta el día de hoy, se seguían publicando sus picarescas tiras.

Percy y Pepe, no sólo son piezas infaltables en el cómic nacional, sino también parte del imaginario colectivo y la idiosincracia chilena, que siempre seguirá tras los pasos del balsa primigenio, el caradura legendario: el Antártico original.

Como homenaje a su legado, los invito a releer la extensa biografía que escribí para la colección de Pepe, editada por Unlimited, con un repaso por la picaresca de antaño y sus múltiples adaptaciones.

Adiós, Maestro.

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Pepe Antártico: El Sinvergüenza más querido de Chile.


Les llaman vivarachos. Pillos. Caraduras. Existen desde tiempos inmemoriales en el ADN nacional, siempre inventando una excusa para salir del paso, dedicando piropos a las más exuberantes mujeres o sacando fiestas instantáneas desde debajo de la manga. El más reconocido de todos ellos nació en el noveno arte. Ésta es la historia de Pepe Antártico.


Acerca de los Sinvergüenzas

Los invito a un juego. Lean despacio el título de esta introducción y traten de no imaginarse a alguien. Vamos, hagan la prueba. ¿Ya trataron? Es casi imposible: todos conocemos, por lo menos, a un par de pillos al que el seudónimo les calza perfecto. Los sinvergüenzas se pasean por las calles de nuestro país a sus anchas, con diferentes edades, caras, sexos y estratos económicos. Los hallamos en nuestras escuelas, trabajos y televisores; nos los encontramos inclusive en nuestra propia casa. No logramos nada con mentirnos: muchas veces en el espejo encontramos la imagen de un sinvergüenza esperando a salir; esa parte del cerebro que quiere ir a por todas sin importar las consecuencias y que hará cualquier cosa para salir del paso y conseguirlo. El verdadero caradura es un sobreviviente, un soldado social: lejos de ocupar una connotación negativa, es una parte vital de como los chilenos reaccionamos a nuestro entorno.

La Historieta Picaresca en Chile

En la década de los veinte el entorno era diametralmente opuesto al que vivimos hoy, rodeados de sobre información y sugerentes imágenes. Sin embargo, el alma pirata del sinvergüenza chileno sólo buscaba un buen medio por el cual salir a escena. En 1923, se imprime “Mi Kits, humor y picardía”, publicación semanal que superaría los veinte ejemplares. Tendrían que pasar más diez años para dar espacio a “Sex Appeal” de 1939. Ambas publicaciones contaban con ilustraciones de bellas mujeres y chistes ilustrados de doble sentido.



Una vez llegada la década de los cuarenta, la sugerentes imágenes del Pin-Up estadounidense –tendencia que retrataba a voluptuosas chicas con un estilo coqueto- se habían esparcido por el mundo debido a la Segunda Guerra Mundial y generan a nivel mundial un “revival” de estas historietas, pensadas para un público derechamente más adulto que el que consumía cómics de acción y aventura. Algunos ejemplos concretos de la época son “Rico Tipo” (exitoso cómic argentino) y “Pobre Diablo” (la infaltable versión nacional), las cuales fueron ilustrados por los mejores dibujantes de la época. Diversos personajes surgieron en esas páginas, generando gran éxito y lectores fieles. Por esta razón, muchos diarios de la época abrieron una oportunidad para que los ilustradores pudieran continuar sus trabajos en secciones especiales de sus tabloides, aprovechando el boom del movimiento. Terminaba aquella década y en uno de estos periódicos –el diario Última Hora- trabajaba dibujando un universitario de nombre Percy Eaglehurst, sin saber que estaría a punto de convertirse en una leyenda de la historieta nacional…

Los Orígenes de Percy



Pero nos estamos adelantando en la historia de este legendario caricaturista, y para revisar el origen de Antártico, hay que retroceder unas decenas de años atrás, donde comienza la cadena de eventos y coincidencias que más tarde culminarían con el génesis del personaje. Mucho antes de que Percy siquiera naciera, su padre –el galés Walter M. Eaglehurst- se quedó varado en Uruguay, sin poder embarcarse de vuelta hacia Europa. ¿La razón? La Primera Guerra Mundial estallaba con furia, y un buque alemán les tapaba el regreso hacia el viejo continente. A la tripulación de Walter se les recomendó entonces que buscaran trabajo en Sudamérica, y el padre de Percy –que contaba con estudios de ingeniero- partió hacia Argentina. Quizás ahí se hubiera quedado de no ser porque se enteró de que al otro lado de la cordillera se estaba gestando un paraíso de oro blanco. El padre del caricaturista no lo pensó dos veces, y se instaló en el norte de Chile trabajando en el medio de la pampa salitrera. Ahí conocería a Telésfora Ramos, la hija menor de su jefe, con la que iniciaría un romance que terminaría en matrimonio. En 1922 nacería en Antofagasta el cuarto hijo de la pareja, Percy Eaglehurst Ramos, quien desde pequeño tendría la pasión del dibujo y el arte en general. 



Al pasar los años, el joven Percy aún no encontraba su lugar y aunque su padre lo visualizaba como un ingeniero igual a él, su retoño –quien no compartía el cariño por los números ni las matemáticas- tenía otras ideas: apenas terminó el colegio se vino a Santiago a estudiar Construcción Civil, pero al año dejaría el ramo por Educación Física. Percy tampoco encontró su camino en el ejercicio, y dedicó dos años para estudiar en el Bellas Artes. Finalmente, esa experiencia lo prepararía para el Pedagógico Técnico de la Universidad de Chile, desde donde se titularía como profesor de dibujo y publicidad. Paralelo a esto, el universitario Percy participaría de manera frecuente en revistas e historietas que se publicaban en la capital, tales como “Topaze”, “El Cabrito”, “Pollo Tejada” y “El Día”, entre otros. El humor y lo picaresco estaba publicándose con mucha fuerza y Percy aprovecharía una increíble oportunidad para construir a su inolvidable personaje.

La Corta vida de José Fresco

Por el año 1947, el diario Última Hora publicaba las aventuras del “Doctor Pacomio”, una tira argentina cuya versión chilena (“El Otro yo del Doctor Merengue”) tenía un humilde éxito. Por distintos problemas diplomáticos entre las naciones trasandinas, el periódico se quedó sin tira cómica, y había que rellenarla, urgentemente, con algo nuevo.



A Percy -que ejercía en ese entonces como dibujante periodístico- se le encargó crear un personaje en la misma línea del doctor, pero con un carisma más autóctono: un tipo astuto, fresco y deslenguado, canchero pero sin caer en el reconocido arquetipo del roto chileno ni del huaso, que ya tenía representantes claros en las viñetas. Percy, con 25 años, tuvo la tarea de desentrañar al chileno de clase media, un personaje común y corriente que reflejara una parte de nuestra idiosincrasia, sin caer en la vulgaridad. No podía ser un tipo triste, amargado, ni con mala suerte, sino al contrario: para Percy era necesario que tuviera una alegría y humor a flor de piel, que fuera siempre curioso y por lo mismo, un eterno intruso. De a poco, el caricaturista fue armando a este adorable sinvergüenza con un singular apetito por el género femenino. Luego de darle un par de vueltas, un nombre surgió de forma natural: José Fresco. Y tal vez hubiera sido el nombre con el cual se hubiera publicado finalmente, sino fuera por la noticia estrella de aquella época: Gabriel González Videla, Jefe de Estado por esos años, aparecía en todas las noticias con el sobrenombre de “el Presidente Antártico”, celebrando la posesión chilena en las blancas tierras del sur. Para Percy quedó todo claro. Cambió el apellido del personaje y al presentarlo en el periódico, su editor haría la otra parte, acortando José con el diminutivo que todos conocemos: había nacido el gran Pepe Antártico.

Construyendo a Pepe Antártico

Sin lugar a dudas, una parte vital del personaje es su particular apariencia. La característica más visible es su inmensa nariz. Percy lo hizo con su qué: como todo intruso Pepe Antártico iba a meter las narices incluso donde no lo llamaran. Dueño de un jopo clásico para la época y vestido originalmente con un traje a rayas, contaba con una bajísima estatura, que lo dejaba a la altura exacta para disfrutar de los encantos femeninos.



La preferencia de Antártico no tiene límites: le gustan las mujeres bellas y exuberantes, pero si tiene problemas, utilizará su vocabulario e ingenio hasta para convencer a algunas de no tan afortunado aspecto, siempre que pueda conseguir algún beneficio de ello. El pequeño Don Juan no es joven tampoco, pero la edad no lo ha convertido en un hombre responsable: suele meterse en problemas imposibles de los cuales –muchas veces- no sabe como salir. A pesar de su tamaño y narizota, parece disfrutar de un éxito más que respetable entre las féminas, pero si sus avances sobre ellas no son bien recibidos, puede terminar con algún ojo morado. Sus legendarios métodos de conquista no son detenidos ni siquiera por las mujeres casadas y sus armas de seducción son su gran humor, ingenio y frases con doble sentido. Pepe Antártico es el terror de los maridos, quienes temen encontrarse en cualquier momento al clásico jopo dentro de su lecho marital. 

Una y otra vez ha defendido Percy a su personaje de algunos malintencionados que consideran que Antártico incita al adulterio, lo que por supuesto, resulta falso. Las aventuras de Pepe, como toda buena caricatura, son una exageración de la realidad y todas las infidelidades que muestra son justamente para reírnos de nosotros mismos, tanto solteros como emparejados.

Es esta visión picaresca de la realidad la que hace que este pequeño galán tenga tanto éxito entre las damas, además de entregarle todos los disfraces concebibles (abogado, doctor, policía, explorador, vaquero entre otros), con la sola idea de divertir al lector en diferentes situaciones.


La Trayectoria de un Conquistador

Demás está decir que el éxito de las historias de Pepe Antártico lo han convertido en uno de los personajes con el recorrido más largo dentro de las viñetas nacionales. Luego de sus comienzos en las tiras de Última Hora, a finales de 1952 el caradura creado por Percy pasaría a publicarse periódicamente en el diario La Tercera, donde se radicaría por los próximos 40 años. En ese tabloide compartiría durante un tiempo un suplemento dominical con grandes personajes del cómic internacional, como “El Fantasma” y “Mandrake el Mago”. A mediados de los años noventa, la carrera de Pepe en las tiras diarias se cambiaría a La Cuarta, donde se mantiene hasta el día de hoy, tan vigente como en 1947. 



Aparte de publicarse en periódicos, Percy y su personaje probaron suerte en las revistas. El año 1951 saldría a la venta “Risas de Pepe Antártico”, que contaba con la recopilación de algunas tiras clásicas y alcanzaría un poco más de una decena de números. Casi al terminar la misma década, se publicaría “Pepe Antártico, el Agente 0096”, que continuaría por algunos números. Luego, durante un periodo que abarcó el final de los sesentas y la mitad de los setentas, nuestro sinvergüenza favorito contaría con una revista propia – “Pepe Antártico”-, con un tono más adulto, en donde figurarían ilustraciones de varios dibujantes, extendiendo sus tiras cómicas a relatos, aventuras y chistes varios. Además, incluirían recopilaciones del trabajo anterior de Percy junto con sugerentes fotos de modelos, en las cuales se dibujaba a Antártico a modo de entrevistador. La revista haría un pequeño retorno en la década de los ochentas, pero desapareció luego de un par de ejemplares. Finalmente hoy, luego de una larga espera, el pícaro del jopo vuelve en gloria y majestad a todos los quioscos.

Reconocimientos y Adaptaciones Antárticas

No sólo de revistas y diarios vive Pepe Antártico. Su difusión ha sido tal que sus aventuras se han visto traducidas a múltiples idiomas, e incluso han sido adaptadas por distintos medios. Tuvo sus cortos animados, su representación en el “Jappening con Ja” (interpretado por Patricio Torres)) y hasta una película directa al video protagonizada por el humorista Chicho Azúa. El 2007 se inauguró un monumento de Antártico en el Parque del Cómic, ubicado en la comuna de San Miguel, en Santiago.



Percy, por su parte, cuanta con cientos de distinciones nacionales e internacionales. Visitó los estudios de Walt Disney por una invitación personal de dos semanas, obtuvo el primer premio en el Concurso Teatral de 1958; fue el Premio Nacional de Periodismo –mención dibujo- en 1969 y también obtuvo el Premio Nacional de Tránsito en 1980. Por si fuera poco, Percy es profesor honorario en la Universidad Alcalá de Henares, la más antigua del mundo.

Luego de 64 años de éxitos, el camino sigue claro para Pepe y Percy: seguir sacando sonrisas mientras inspiran diariamente a ese querido sinvergüenza que todos los lectores llevamos dentro.



jueves, 31 de mayo de 2012

El Mes que se llevó el cómic

Ya sé lo que me dirán. Que a pesar de todo lo he dicho, casi un mes pasó y no he actualizado. Que debería guardar algunas letras para el sitio, o tirar alguna reseña guardada, aunque sea cortita. Tienen razón. pero hay muchas razones por las cuales no he podido escribir, y el resumen de todas ellas es hacer cómic.

He estado escribiendo y rotulando como loco. Desde Zombies con Mythica; hasta Mortis, con Arcano IV. He estado ploteando una historia corta para El Viudo, de Futuro Esplendor y trabajando en las Sinfonías Sencillas de Germán Valenzuela más en un par más de proyectos que aún no puedo contarles. Tuve la suerte de escribir para la gente de Tabula Rasa en ese hermosísimo libro que es Chile en Viñetas. Escribí la intro de Unlimited para un nuevo héroe, que los asombrará poquito antes o después de que lo haga Flash (reseña que escribo en este mismo momento).

Locura COMIC-CON
He rotulado un montón. Desde el bello arte de Nicolás Canales para Atómica hasta los geniales dibujos de mi partner Diego Donoso, los lápices detrás del héroe que llaman Acceso, y que se ha convertido en una bomba de trabajo y dedicación que al menos ha sido muy bien recibido, gracias a ustedes.

Entre medio, la COMIC-CON, ese torbellino de gente y pega que te obliga no solo a dedicar tiempo, sino también a mejorar, a tratar de llevar la vara aún más alto para los cientos, miles de fanáticos allá afuera que capaz se topen con alguno de esos trabajos y quieran, quizás, escribir o dibujar mil veces mejor que aquellos que salen en los créditos.

Puras excusas dirán y están en la profunda verdad. Si abres un blog tienes que actualizarlo y me he pasado de fechas. Pero ya recupero el aliento para seguir la carrera interminable. Y tengo varias cosillas de backstage, varias historias nuevas. Vuelvo al rato.

lunes, 23 de abril de 2012

Le decían el Muertito.

Eran los cincuentas, y todos murmuraban su nombre. La policía nunca reconoció su existencia, pero los hechos son claros: hubo un superhéroe rondando las calles del Gran Santiago.

Que mejores párrafos para introducir al mundo de "El Viudo", el primer personaje de la factoría de historietas Futuro Esplendor y que pudimos conocer en una muestra absolutamente gratis y descargable, en su primera aventura original "Fin de Luto", de la mano de Gonzalo Oyanedel en guiones, Rodrigo Campos en lápices y Cristián Docolomansky en tintas.

Los engranajes principales de este nuevo superhéroe nacional.


No suelo hablar mucho de cómic chileno: trabajo en él y sé cuanto cuesta sacar cada viñeta y diálogo, más aún en un país donde la gente que suele leer, suele considerarlo un arte menor. No hay sacrificio pequeño en esta pega, y cada esfuerzo debe tener su espacio. Por lo mismo celebro a esta cruza entre The Spirit y Sin City, que bebe de forma inteligente desde ambas fuentes pero que, hábilmente mezclado con la historia chilena de aquella décads, fluye como si se tratara de un personaje que conocemos hace tiempo, pero que quizá -por alguna razón- habíamos olvidado.

Cada página de este pequeño prólogo está hábilmente armada, no solo para comprender el drama que convoca, sino para entregar pistas de un basto universo del cual solo captamos la punta de su bigote. Héroes, villanos y secundarios se nos son presentados con facilidad y lo más importante para un encapuchado, los ideales del protagonista, quedan claros como la lluvia que cae antes de llegar al Mapocho.

Le decían el Muertito y muchos nombres más, pero él no buscaba reconocimiento. Descarga ahora mismo la historia y sumérgete un rato en el Chile oculto que nos ofrecen los que si lo merecen, el equipo de Futuro Esplendor. 

Oyanedel, Campos, Docolomansky, bajo la dirección de Óscar Salas.